Paso a paso tras el fallecimiento

Enfrentar un siniestro de un ser querido implica un fuerte golpe emocional pero además significa que hay que llevar a cabo diversas gestiones y gastos, para lo cual nunca se está preparado. Las exigencias legales hay cumplirlas paso a paso tras fallecimiento. A este contexto se suma la existencia de una herencia que incorpora la tramitación del proceso hereditario.

Para realizar este procedimiento de forma expedita lo ideal es contar con un abogado de herencias que ayude con el trámite de la repartición de bienes y propiedades entre los herederos. A continuación se muestra el procedimiento a seguir luego del fallecimiento de un familiar:

I.  Solicitud de certificados.

Es la única forma legal de acreditar el fallecimiento de una persona. Es necesario obtener los siguientes certificados para continuar con el proceso:

  • Certificado de defunción: Este certificado puede ser solicitado por cualquier persona a través de los siguientes medios: internet, correo postal o de manera presencial en el registro civil. Es un trámite gratuito y puede ser expedido en distintos idiomas.
  • Certificado de actos de última voluntad: Con este documento es posible determinar si el difunto ha testado y la notaría en la que se realizó el trámite. Cuando exista un testamento se deberá solicitar una copia del mismo en la notaría, en caso contrario se aplicarán las disposiciones del código civil.
  • Certificado de contratos de seguros de cobertura de fallecimiento: Aquí figuran todos los contratos de seguros de decesos relacionados con la persona fallecida, con el fin de que los familiares puedan reclamar la compensación. Puede solicitarse tras haber pasado 15 días del fallecimiento.

II.  Adjudicación de la herencia

Como punto inicial hay que localizar los bienes que poseía el difunto, mediante la indagación en registros públicos: registro de propiedades, jefatura de tráfico, registro mercantil, entidades bancarias y otras.

Las operaciones sucesorias se pueden realizar ante la notaría o ante el juzgado, dependiendo de las circunstancias.

  • Existencia de testamento: En este caso el fallecido determinó cómo serán repartidos sus bienes, pero será válido siempre que se respete la legítima, es decir, la porción de la herencia reservada obligatoriamente por la ley a los “herederos forzosos” mediante el siguiente orden de parentesco: descendientes, ascendientes y cónyuges. Si se cumplen las exigencias de la ley y los herederos están de acuerdo con la repartición, la reclamación de la herencia se lleva a cabo en la notaría local.
  • Inexistencia de testamento: La adjudicación será determinada por un juez en el orden de llamamiento de sucesión, que se conoce como sucesión intestada. Este orden se establece de acuerdo al grado de parentesco, es decir un grado por generación, los hijos y padres están a un grado, los hermanos a dos grados y así sucesivamente. Si al llegar al cuarto grado de sucesión aún no hay herederos, la herencia queda a disposición del estado.

Se pueden presentar muchos escenarios que obligue a acudir a los juzgados para llevar a cabo la repartición de la herencia, por ejemplo: la existencia de un acuerdo o no entre los herederos (con o sin testamento), el desconocimiento de la localización de algún heredero.

III.  Impuestos

Los impuestos de sucesiones por transferencia de bienes, propiedades e inmuebles por causa de muerte quedan a  cargo de los herederos, aunque en el caso de donaciones recae sobre estos mismos bienes.

Para el pago de los mismos se prevé seis meses, sin embargo se puede prorrogar seis meses más (generando intereses).

Para acelerar el proceso se sugiere la intervención de un abogado de herencias especializado en el área que pueda orientarnos acerca de la normativa legal vigente y el tema fiscal correspondiente.